Eso fue un buen tocomocho. El chaval tenía 0 ganas de salir de Oporto, pero lo presionaron porque necesitaban la pasta. Y por ahí estaba el amigo Mendes que no es su representante, pero que tenía relacion tanto con su agente, como con los dos equipos. El chico estaba considerado como una posible futura estrella mundial y los ingleses se rascaron bien los bolsillos para adelantarse a equipos de mayor postín.
Y claro, salió mal. Bueno, para Mendes y el Oporto salió de coña. Para el jugador y los Wolves ya tal...