Ha llegado aquí en el momento justo. Ha confluido su pérdida de explosividad por la edad y las lesiones, con un cambio de puesto a un lugar poco frecuente en el fútbol de hoy en el que encaja como una pieza del tetris. Le ha venido a él perfecto por su trayectoria, experiencia, edad y la consecuente necesidad de reconversión como al Celta, pero a este Celta de Claudio, el de ahora. Bien por el Celta, por haberlo detectado, y bien por Marcos, que cuando nos escogió quiero pensar que fue porque tuvo todo esto en cuenta. Sabia decisión, mutua. Es un pequeño milagro que confluyesen tantos factores en el espacio y en el tiempo.