En cuanto a la permisividad arbitral con las faltas a los delanteros, no es este de ayer un árbitro que ejemplifique esa tendencia que describís y que claramente existe. Es más, siendo un gran árbitro porque tiene un criterio y lo mantiene, no me gusta ese estilo, así en general, de pitarlo todo. Claro, así tiene el partido atado, pero es a costa de interrupciones constantes. Y luego en las tarjetas es totalmente al revés. No saca una tarjeta a menos que sea súper clara. En esto último sí que me gusta, pero contrasta mucho. Y reconozco que, al menos, no es un mono con pistolas, sabes a qué atenerte porque pita con criterio y eso da seguridad.