De milagro. A falta de nueve segundos, nos empatan a 50. Tiempo muerto nuestro. Jugada para Quinn que postea y le hacen falta con 87 centésimas. Dos tiros. Falla el primero. Mete el segundo. Tiempo muerto Canarias. Con los equipos ya en cancha, tiempo muerto nuestro. Sacan ellas y llegan a tirar para ganar.
Salvo el primer cuarto, mal partido en general, que salvan la defensa de Clem sobre Erjavec y la fortaleza de Quinn bajo aros. Demasiados nervios, demasiada poca cabeza, muy poquito baloncesto. Canarias, sin hacer nada especial, se puso por delante en la segunda parte, con ventajas de hasta cinco puntos. En doce minutos del segundo tiempo hicimos nueve puntos (el tercer cuarto acabó 35-36). Navia empujó en un partido que casi ni se mereció ganar, porque hoy se han mostrado todas las carencias de juego que tiene el equipo. No digo que no se trabaje. Digo que se trabaja mal.
Perder hubiera sido definitivo. Araski también ha ganado hoy, claramente, en Gernika, entre vascos. Seguramente, con unas facilidades que Ferrol, con toda lógica, no nos dará. Sólo nos queda seguir remando.