Un partido más, todo se estropea desde el principio. Durante la semana y calentando todo son risas y flower power. Cuando llega el partido se evidencia la realidad. Ganamos el primer cuarto no sabemos cómo, pero el segundo fue un 6-20 sonrojante y mas acorde con lo visto en la cancha que el primero. De los seis puntos, tres de tiros libres y un triple.
El equipo no juega a nada, ni en defensa ni en ataque. Lo del ataque ya no es una cuestión de acierto. Simplemente, no se juega con ningún propósito. Bloqueos directos tras bloqueos directos que nadie aprovecha, porque salvo Clem, nadie se atreve a tirar, y defender sólo a una es muy fácil para las contrarias. Y las bases (exteriores, según alguien) son incapaces de meter un balón a las pivots que vaya medianamente en condiciones. Así las cosas, los partidos son una sucesión interminable de intentos de entrar a canasta que normalmente acaban en fallos o bloqueos de la defensa. Hoy perdí la cuenta de las veces que perdimos el ataque por no controlar el tiempo que quedaba. Si había que tirar, o soltábamos la bola de cualquier manera o alguna no asumía su responsabilidad y metía una bola imposible donde más cerrada estaba la defensa contraria. A ellas no les importaba hacer faltas, nunca eran de tiro. No hay sistemas, no hay dirección de juego, no hay inteligencia sobre la cancha, no hay nada.
Nuestras tres bases han hecho diez puntos en total. Matea, 0/5 en tiros de campo y cuatro tiros libres. Lucía, 1/3 en tiros de campo. Naomie, 1/3 en TC y 1/2 en TL. Regi ha hecho 23 puntos ella sola, 7/10 en TC y 8/8 en TL. O sea, ha hecho en un partido más que nuestras tres bases juntas en los dos últimos. Podía estar motivada, pero es una base de la que conocemos perfectamente sus virtudes y sus defectos y no hemos sido capaces de cambiar defensa sobre ella. No sólo ha sido ella: han movido el balón por nuestra zona como han querido, porque ellas, como casi todos los equipos, se pasan el balón con un propósito. Nosotras no tenemos más propósito que quitarnos el balón de encima, no el de desorganizar la defensa contraria con juego colectivo. El tiempo se agota con el balón quieto en algunas manos, la jugada no progresa y, si acaso, cuando quedan cinco o seis segundos, a la que le ha tocado la bola intenta ir hacia canasta rodeada de contrarias. De tirar de cuatro metros ni hablamos.
Hoy se han quedado sin jugar un minuto Ariadna, Laia y Sara. Uxi, que ha terminado su partido de Primera Nacional en Santiago a las seis y media, ha llegado durante el segundo cuarto, se ha sentado en el banquillo y ha salido a defender la última jugada, cinco segundos, y ha sido útil. También salió a lo mismo al final del partido, en el carrusel de faltas. Sila, un partido más, cero puntos. Cooper, 7 (en la segunda parte). Esto refleja lo que es el equipo hoy. Jugadoras que no cuentan (mayormente, porque no dan nivel y no se entiende por qué están en la plantilla después de enero), jugadoras que no se enteran ni de cuando las sustituyen, jugadoras que no entienden el juego del que viven y son incapaces de tomar decisiones racionales, jugadoras cabreadas con todo menos con ellas mismas que no saben canalizar ese cabreo hacia algo productivo, y Clem. Preguntas, Celtic, si fue una haidarada lo del final. No creo que se pueda calificar así. Creo que no hay nada entrenado, entendiendo por entrenado aquello repetido medio millón de veces para que cuando llega el momento del partido salga de forma automática. Creo, sinceramente, que hay varias jugadoras que no entienden a Cristina en los tiempos muertos. Que no entienden el lenguaje, digo, no ya lo que les pretende transmitir. Vuelven a cancha como se sentaron.
Enhorabuena al que decidió que cortar a Brynna y traer a una jugadora lesionada sin ritmo de juego para sustituirla diez partidos era una buena idea. Y que, además, teniendo tres partidos para darse cuenta del error, no lo ha rectificado. Ayer acabó el plazo de fichajes. Con esto hay que tirar. El miércoles jugaremos contra Jairis en Alcantarilla, que es un equipo muy en forma. El domingo recibiremos a Ensino y el sábado siguiente viajaremos a Vitoria para jugar contra Araski. Eso va a ser lo definitivo. Éstas son las únicas que veo que nos pueden zafar del descenso (la otra plaza va a ser para Ardoi). Hoy Ibaeta (7) ha perdido y Ensino (9 ya) ha ganado. Araski juega mañana en Zaragoza y esperemos que pierda, a pesar de la paliza de Euroliga que las aragonesas llevan encima.
El cabreo de Cristina hoy ha sido perfectamente visible y audible. Falta saber si es capaz de hacer algo con las cartas que le han dado. Ella mejor que nadie tiene que saber cómo se ha llegado a componer esta plantilla.